
Retos desafíos y oportunidades de la comunicación
Por: Dra. Magda Rivero Hernández
Magda Rivero Hernández
Magda Rivero Hernández
Magda Rivero Hernández
Retos desafíos y oportunidades de la comunicación interna para las empresas y organizaciones actuales

Retos desafíos y oportunidades. Está comprobado que la comunicación interna (CI) puede acelerar resultados; sin embargo, problemas relacionados con este tópico están entre las principales complicaciones a las que se enfrentan las empresas y organizaciones en la actualidad. Esto resulta paradójico, teniendo en cuenta que nunca habíamos tenido tantas herramientas, canales y posibilidades; y, al mismo tiempo, nunca había estado tan cuestionada su efectividad. Hoy las empresas están comunicando más que nunca, pero conectando menos que siempre.

Estos problemas de CI generan dificultades aún mayores que afectan al cumplimiento de las metas de la organización en su conjunto, como la falta de compromiso y desconfianza, disminución de la productividad, altas tasas de rotación, pérdida de talento y de clientes, malas relaciones entre jefes y subordinados, entre compañeros y entre áreas, escasa o nula colaboración, proliferación de rumores; y, en última instancia, afectación a la reputación de la compañía. Y, si bien es cierto que de su importancia nadie duda, persisten limitaciones como las siguientes:

Principales Retos desafíos y oportunidades
- Las informaciones son poco claras y ambiguas; y, a veces, a destiempo, por lo que te sientes confundido y desorientado.
- Te enteras de decisiones clave, como cambios en la organización, a través de los rumores y especulaciones, prevaleciendo la opacidad y la poca transparencia.
- Los mandos intermedios filtran o distorsionan la información.
- Desconoces, o conoces muy poco, las funciones y actividades de otras áreas, y, en ocasiones, estas se duplican y/o superponen.
- Prepondera lo urgente sobre lo importante: la información táctica (tareas, urgencias) aplasta la estratégica (visión, prioridades, cultura).
- Tienes boletines internos, una plataforma, correos electrónicos y aplicaciones de mensajerías varias en las que se pierden los contenidos clave, se leen por encima o, sencillamente, nadie les hace caso.
- Te evalúan sin que te ofrezcan retroalimentación, o esta es muy tardía y casi perdió el sentido. Peor aún, se ignora la retroalimentación de los colaboradores.
- Faltan espacios para el diálogo genuino, la escucha activa y la adaptación de mensajes según audiencias diversas (generaciones, departamentos, contextos).
- Incongruencia entre discurso y realidad.
- Se celebran actividades de convivencia y socialización desorganizadas y sin objetivos claros.
- Las experiencias de incorporación son abrumadoras, ya que los procesos de onboarding son excesivamente formales o se carece de ellos.
- Hay jefes, más no son líderes; o al menos, no se reconocen como tal.
- Ausencia de métricas y mejora continua de la comunicación.

¿Qué hacer al respecto?
Sin desdeñar las encuestas de clima y calidad, se impone hacer diagnósticos o auditoría de comunicación al menos una vez al año, después de implementar cambios significativos, lanzar nuevos canales o detectar problemas. En estas se han de revisar los mensajes y su impacto, canales, soportes y espacios tanto formales como informales, los líderes, el clima y la cultura, la percepción de los colaboradores, entre otros.

Igualmente, hay que planificar la comunicación interna, enunciando objetivos y metas, elaborando mensajes personalizados basados en datos, en los que el contenido sea relevante, oportuno y con un tono conversacional para fomentar la interacción, contemplando en ellos criterios de Diversidad, Equidad e inclusión (DEI avanzado: Inclusión Cognitiva y Generacional) y accesibilidad, usando las herramientas y tecnología actual como la IA de forma más inteligente sin perder la credibilidad al hacerlo, atendiendo cuestiones relacionadas con la seguridad y privacidad, además de contar con mecanismos e indicadores de seguimiento y evaluación para identificar qué funciona, qué se debe mejorar y cómo realizar ajustes fundamentados en la estrategia.

Asimismo, es importante tener un plan de comunicación de crisis, así como dotar a la entidad de manuales (identidad, comunicación, estilo y del empleado) y procedimientos (comunicación descendente o en cascada, protocolo de integración de nuevos colaboradores –onboarding-, gestión de contenido y calendario editorial, monitoreo y medición de impacto, gestión de comentarios, feedback y conversaciones, así como el de seguridad y privacidad de la información, por solo mencionar algunos), mismos que estandarizan estas prácticas, asegurando consistencia, claridad y cumplimiento normativo. Por último, hay que invertir en formación y sensibilización en aras de mejorar los procesos internos y promover un ambiente de trabajo positivo y abierto.

No es ocioso señalar que la comunicación interna no puede ir, por un lado, y los procesos de RR. HH., por otro lado: todo debe ser una experiencia fluida y coherente.
Para el cierre:

Una comunicación interna eficaz es fundamental en toda organización, ya que fomenta la transparencia, la confianza y la cooperación entre los miembros, áreas y equipos. Dedicar tiempo a este aspecto no solo evita problemas, sino que también impulsa el crecimiento y el éxito de la empresa, pero para ello, hay que asumir que el rol de CI es estratégico; el área que la gestione debe tener un rol de asesor interno reconocido y tener voz y voto en las esferas de decisión corporativa.

Te invito a reflexionar sobre la comunicación interna en tu organización. ¿Qué desafíos enfrentas? ¿Qué mejoras podrías implementar? Es momento de actuar y fomentar un ambiente donde la CI sea cada vez más estratégica, más consciente y más conectada que nunca.
Te gustó este artículo de la Dra. Magda Rivero, te invito a leer el anterior: Voceros
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