Del “Feedback” : Al Diálogo

Del “Feedback” : Al Diálogo

Por: Mtro. Misael López-Uribe Consultor y Consejero en Brand Marketing, Comunicación Corporativa y Brand Sales Creador del Modelo Estratégico “Las 10 M’s de la Mercadotecnia”® WhatsApp: (998) 109 6315 guiame@misael.consulting

Cuando la Encuesta se convierte en Autoengaño Corporativo

Del “Feedback” : Al Diálogo: En corporativos mexicanos —el diálogo real y la experiencia, esto lo digo con respeto, pero con claridad y la comunicación efectivael problema no es que se pida retroalimentación. El problema es cómo se pide y para qué se pide.

El problema del feedback al diálogo real

Del “Feedback” : Al Diálogo;  He visto empresas con un ego tan grande que ponen en duda la voz del cliente, sobre todo cuando quienes atendieron al cliente “interpretan” la respuesta o buscan justificar lo ocurrido. En ese momento, el feedback deja de ser un insumo estratégico y se convierte en un trámite: una “barrita de colores” que tranquiliza a la dirección… hasta que la realidad se vuelve pública.

La unilateralidad aparece así: la empresa pregunta, el cliente responde, la empresa guarda el dato… y ahí muere todo. No hay contexto, no hay seguimiento, no hay conversación. Se apilan encuestas, se cuentan respuestas, se presentan gráficas. Luego alguien dice: “Vamos bien”. Y la organización se autoconvence de que no hay mucho que corregir.

El feedback debe evolucionar al diálogo real para mejorar la experiencia del cliente y la comunicación efectiva en las empresas.

El cliente lo percibe Del “Feedback” : Al Diálogo. Incluso en experiencias cotidianas: en un restaurante, el mesero llega con una tableta o una hoja y pide: “¿Me ayudas a llenar esta encuesta?”. No se siente como una invitación honesta a mejorar; se siente como un requisito. ¿Qué pasa entonces? El cliente responde por compromiso, responde “bien, bien, bien”… o ni responde. La empresa se queda con datos maquillados, y el cliente con indiferencia. Esa es la receta perfecta para una reputación frágil: la que depende de métricas bonitas y no de acciones reales.





Aquí viene el punto duro: este fenómeno no es solo un tema de atención al cliente. Es un tema de gobierno corporativo de una empresa, porque toca Riesgos y toca Reputación. La experiencia del cliente impacta en Riesgos; Riesgos impacta en Reputación; Reputación impacta en Marca. Por eso, si el feedback no se gobierna, se vuelve una ilusión estadística.

Mi propuesta es simple y ejecutiva: el feedback debe dejar de ser “encuesta” y convertirse en conversación controlada, con método y con imparcialidad.

De la retroalimentación a la conversación auténtica    

Yo no creo que ventas, operaciones, mercadotecnia o recursos humanos deban ser quienes “levanten” la evaluación cuando sus áreas están involucradas en el resultado. Eso es ser juez y parte. Del “Feedback” : Al Diálogo, lo que se necesita es un perfil —o un pequeño equipo— cuya única función sea evaluar la experiencia del usuario con una lógica conversacional: uno a uno, telefónica, Zoom o persona a persona.

Diversos estudios Del “Feedback” : Al Diálogo, y de la experiencia del cliente, como los modelos de NPS (Net Promoter Score) utilizados globalmente, demuestran que la calidad del feedback depende del contexto y la interacción humana, no solo de métricas.

Ese perfil debe estar capacitado para hacer las preguntas correctas y, sobre todo, para leer entre líneas: detectar cuando el cliente responde por responder, identificar metamensajes, “jalar el hilo” hasta llegar al fondo real del dolor o la insatisfacción. Y luego traducir eso en dos cosas: datos accionables y acciones inmediatas.

El feedback debe evolucionar al diálogo real para mejorar la experiencia del cliente y la comunicación efectiva en las empresas.

Un sistema mínimo viable (para corporativos)

Si yo tuviera que dejarlo en cinco pasos, serían estos Del “Feedback” : Al Diálogo:

  1. Prohibido que los involucrados ejecuten las encuestas.
  2. Definir personal calificado e imparcial, entrenado para conversaciones, no para checklists.
  3. Integrarlo en un departamento interno de innovación: un motor que “reta” a la empresa madre para obligarla a mejorar continuamente.
  4. Hacerlo continuo, no esporádico, y medir no solo el producto/servicio más rentable, sino también el resto del portafolio para no abandonar la “long tail”.
  5. Presentar hallazgos al Consejo: porque esto impacta riesgos a la comunicación efectiva, reputación, marca… y debe activar planes de acción con responsables, tiempos y medición.

El feedback debe evolucionar al diálogo real para mejorar la experiencia del cliente y la comunicación efectiva en las empresas.

Mi pregunta incómoda para el CEO

Si usted presume NPS (“termómetro de recomendación”), satisfacción y gráficas verdes… yo solo le haría una pregunta:

¿Cuándo fue la última vez que usted habló con un cliente?

Muchos CEO´s no pisan la realidad del piso operativo. Por eso, Del “Feedback” : Al Diálogo, me parece brillante ese formato el diálogo real, donde el director se “disfraza” y vive la operación como empleado: regresa sensibilizado, con información a flor de piel y con los pies en la tierra. Yo lo haría obligatorio: al menos una vez al año, se obtiene transmisión exitosa de un mensaje. Un día la comunicación efectiva sera un  completo atendiendo, resolviendo, dando seguimiento.

El feedback debe evolucionar al diálogo real para mejorar la experiencia del cliente y la comunicación efectiva en las empresas.

Porque si el feedback no se conversa, no se procesa y no se convierte en acción, entonces no es feedback. Es maquillaje corporativo.



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