
Debí tirar más fotos
Por: Alía Sánchez
Mercadóloga, Estratega de Negocios y Coach en Energía Consciente
Alia Sánchez
Debí tirar más fotos… o debí estar más presente
“Debí tirar más fotos” no es solo una frase pegajosa en una canción de Bad Bunny. Es, sin darnos cuenta, una confesión colectiva. Una nostalgia moderna que revela algo más profundo: la sensación de que estuvimos ahí, pero no del todo. Que vivimos momentos importantes… pero no los habitamos completamente.
Hace algunas décadas, tomar una fotografía no era un acto automático.
Implicaba intención. Elegías qué momento valía la pena capturar.
A quién.
Por qué.
La cámara no estaba siempre en tu mano: estaba en tu conciencia.
Cada foto tenía peso emocional. No porque fuera perfecta, sino porque representaba una decisión: esto quiero recordarlo. Y al hacerlo, el acto de fotografiar se convertía también en un acto de presencia.
Hoy tenemos miles de fotos en la nube, videos en el celular, historias que duran 24 horas y recuerdos que duran segundos. Documentamos todo, pero muchas veces no vivimos nada con profundidad. Estamos tan ocupados registrando que olvidamos sentir. Tan enfocados en “debí tirar más fotos”, que se nos escapa el instante.

Y aquí está la paradoja:
Tenemos más tecnología para recordar… pero menos presencia para vivir.
La presencia como micro acto de felicidad. No se trata de dejar de tomar fotos. Se trata de volver a estar presentes, aunque sea por instantes. La presencia no tiene que ser perfecta, ni eterna. Basta con segundos conscientes:
- Un respiro profundo mientras miras el atardecer.
- Un momento real de conexión con quien tienes enfrente.
- Una pausa para sentir gratitud en medio del caos.
Esos micro instantes crean momentos de felicidad instantánea. Pequeños destellos que no siempre quedan en una foto, pero sí en el cuerpo, en la emoción, en la memoria viva.
La felicidad no siempre se construye en grandes eventos. A menudo se crea en micro momentos conscientes.

Diseñar tu propio registro de felicidad
Propongo algo distinto a solo “Debí tirar más fotos”.
Propongo crear un collage interno de momentos únicos.
Un registro emocional que no vive en tu galería, sino en tu presencia:
- Un recuerdo de amor genuino.
- Un instante de logro personal.
- Una experiencia que te expandió.
- Un momento simple que te hizo sentir en paz.

Así como diseñamos un mood board para un proyecto, podemos diseñar nuestro registro de felicidad: una colección consciente de memorias emocionales que alimentan nuestra identidad, nuestra energía y nuestra percepción de la vida.
No es acumular experiencias por acumular.
Es darles intención.
Estar aquí, aunque sea por un segundo
Quizá no necesitamos más fotos.
Quizá necesitamos más segundos de presencia real.
Más instantes en los que digamos internamente:
“Estoy aquí. Esto importa. Esto lo quiero recordar.”
Porque al final, los recuerdos que más nos transforman no siempre son los que están mejor encuadrados… sino los que fueron vividos con el corazón abierto.
Tal vez no se trata de haber tomado más fotos.
Tal vez se trata de haber estado más presentes en la vida que ya estaba ocurriendo frente a nosotros.

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Conoce más de Alia Sánchez
Máster en Administración de Empresas especializado en Marketing, Universidad Católica de Chile. Licenciado en Economía, Tecnológico de Monterrey. Máster en Marketing Digital & Ecommerce en Universidad Internacional de La Rioja España, sede México (UNIR). Coach certificado en Biodescodificación y Energía Consciente.
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