
Discurso de las organizaciones
Por: Dra. Magda Rivero Hernández
Magda Rivero Hernández
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Magda Rivero Hernández
La voz, tono, narrativa y discurso de las organizaciones es clave para construir una identidad clara. Sin embargo, muchas empresas aún comunican sin coherencia. Por eso, los mensajes cambian constantemente y generan confusión en su audiencia.
Seguramente has visto documentos empresariales escritos en un lenguaje frío, funcional, con un listado prototípico de actividades desarrolladas y logros conseguidos; o mensajes que vienen de la misma organización, pero parecen de mundos distintos, pues un día te hablan como robots corporativos y otro como un colega que te manda memes por WhatsApp; o temas que se tratan con respeto y en otros casos se adopta un enfoque irreverente.

Incluso, es posible que te haya tocado ver voceros indistintos que dicen cosas diferentes sobre el mismo tema. Y lo que es más común aún: políticas o beneficios que no se corresponden con la práctica en sucursales, plataformas o atención.
Todo lo anterior puede deberse a que no se cuenta con una voz y tono definidos ni con un discurso y narrativa organizacional pensados estratégicamente.
Identidad verbal: más que palabras
La voz y el tono, junto a otros componentes, forman parte de la identidad corporativa: la identidad verbal. Brand Voice es la voz de una marca y la manera en que esta transmite su personalidad a su audiencia, que debe ser consistente e invariable. Esta consistencia permite que la marca sea reconocible al instante en múltiples canales.
Mientras que el tono de voz es la forma en que la empresa se expresa ante diferentes situaciones, canales y contextos. Aquí se incluyen las palabras, el estilo de comunicación y el tono emocional, por lo que se requiere de la definición de pautas de uso del lenguaje (guía de estilo) para transmitir de forma diferencial la personalidad de marca y propuesta de valor, además de facilitar la transversalidad y servir para la capacitación de equipos y los entrenamientos de voceros y portavoces. La voz, tono, narrativa y discurso de las organizaciones
Narrativa y discurso en acción no solo palabras
La narrativa organizacional, por su parte, es la historia maestra, el propósito y la promesa que la organización quiere contar sobre sí misma y que se reconozca a lo largo del tiempo: su propósito, misión, valores, logros y desafíos. Más allá de datos, números o mensajes aislados, es la columna vertebral que guía lo que se comunica y cómo se conectan los mensajes entre sí. En tanto, el discurso es la selección y organización de mensajes concretos para comunicar esa historia. Incluye argumentos, evidencias, estructuras argumentativas que ofrecen respuesta a las preguntas “por qué” y “para qué” de la actividad corporativa, unido al conjunto de mensajes que se emiten en distintos momentos y canales. En otras palabras, es la implementación operativa de la narrativa: qué se dice, con qué evidencia, en qué tono y a través de qué canales.

La interacción entre narrativa y discurso organizacionales cobra vida en textos fundamentales: en la definición de su finalidad, misión y visión; en sus diversas memorias; en los textos de su página web, en las publicaciones de las redes sociales; en los comunicados y artículos de prensa; en su literatura comercial; en la comunicación interna. Pero también se manifiesta a través de interacciones por correo electrónico entre colegas, reuniones formales con las partes interesadas o conversaciones informales.

A través de discursos y narrativas, las organizaciones moldean percepciones y buscan legitimar sus acciones y objetivos ante sus stakeholders y la sociedad. Además, de que deben ser coherentes con las acciones y concepciones de la empresa, y estar alineados con todas sus actividades administrativas, financieras y de marketing, con la forma de relación con sus públicos de interés y, principalmente, con los conceptos de ética y responsabilidad social.
Y aunque voz, tono, narrativa y discurso no son lo mismo, están intrínsecamente ligados:
- La voz es el carácter consistente detrás del
- El tono es el matiz emocional para un momentoespecífico.
- La narrativa es la historia o el contenido general del mensaje. La narrativa orienta el discurso.
- El discurso es la suma total de la comunicación (verbal, escrita, visual) que crea la realidad. Es quien sostiene la narrativa.
Comunicar con coherencia y propósito
En síntesis, cuando la voz, tono, narrativa y discurso de las organizaciones dialogan con coherencia, la organización no solo comunica: moviliza. La voz es la manifestación lingüística de la personalidad, el tono es la variación de la voz según contexto, audiencia, canal y situación emocional. La narrativa estructura la historia que la organización quiere contar y el discurso distribuye ese relato en argumentos verificables y relevantes para cada público. Juntos, crean una experiencia comunicacional que se percibe como auténtica y confiable, incluso ante desafíos o crisis, genera relaciones más profundas con stakeholders y una reputación que resiste el paso del tiempo y las tempestades del entorno.

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