
Depresión
Por: Dina Barrera
Dina Barrera
@dinabarrera
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Creo que todos hemos tenido esos raros días en que, sin razón alguna, solamente no tienes ganas de nada… Depresión. Mi madre se consideraba una de las personas que sufren de depresión. Nosotros, su familia, a veces la llevábamos con psicólogos, a veces con gurús de vida, y se pasaba días leyendo contenido con ayuda espiritual y mental, siempre buscando esa tan anhelada paz. Normalmente, la distraíamos con viajes, que era lo que más disfrutaba; sin embargo, la última vez que ella no quería pararse de la cama, nos llamaron a las que vivíamos fuera de Monterrey (donde está ubicada toda mi familia) avisándonos que mamá tenía otro episodio. Pero esta vez era más agudo, le dolía mucho la espalda, no quería salir de la cama, y yo, como algunos otros miembros de la familia, pensamos que era depresión. Para no alargar esta historia, en realidad mi madre, después de ver psicólogos, geriatras, cardiólogos (por su edad) y demás, supimos, muy tarde y después de una espantosa operación, que era una bacteria, ubicada en su espina dorsal, que poco a poco la consumía, que era muy doloroso, y que pronto se pasaría a todos los órganos. De haber sospechado al menos que NO era depresión, mi familia estaría muy diferente.
Depresión: Más Allá del Estigma
Hace una semana estuve en el salón de belleza en el que fácil hago cita 3 o a veces 4 días antes. Era el mediodía, y llegó una señora que calculó estaría entrando en sus sesenta. Le preguntó a la propietaria si podía atenderla; inmediatamente le dijeron que sí. Venía a cortarse el cabello, a hacerse luces y peinarse. Estoy hablando de al menos cuatro horas y media que tendría que pasarse en el establecimiento, que, obviamente, estaba lleno de clientes… Al cabo de un rato, ella y yo comenzamos a platicar, y me dijo que sufría de una severa depresión. Ella salía a lo mejor un par de veces al mes. Nunca viajaba, y lo único bueno en su vida era un marido que la comprendía y la cuidaba.
Llevaba así desde su adolescencia… Me pareció espantoso.
Hace poco escuché que en “La Casa de los Famosos”, programa que no veo y ni siquiera sé dónde se ve, hubo una pelea sobre algún chico que le decía a una chica que estaba “inventando” su depresión. En lo particular, donde hemos vivido este tipo de afecciones y en realidad con muy fuerte experiencia, me pareció que la gente lo usaba más como chisme; siento que no debe ser así, porque es una enfermedad. Así que me puse a investigar, pues considero que siempre las opciones te abren puertas de esperanza.
Según la Clínica de Universidad de Navarra. La depresión es una enfermedad que se caracteriza por una tristeza persistente y por la pérdida de interés en las actividades con las que normalmente se disfruta, así como por la incapacidad para llevar a cabo las actividades cotidianas durante al menos dos semanas.
Depresión, tipos principales:
Depresión mayor. Sucede cuando los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria por 2 semanas, o períodos más largos de tiempo.
Trastorno depresivo persistente. Se trata de un estado de ánimo depresivo que dura 2 años. A lo largo de ese período de tiempo, puede tener momentos de depresión mayor junto con épocas en las que los síntomas son menos graves.
Los síntomas de depresión incluyen: agitación, inquietud, irritabilidad e ira, volverse retraído o aislarse, fatiga y falta de energía, sentimientos de desesperanza, impotencia, inutilidad, culpabilidad y odio a sí mismo; pérdida de interés o placer en actividades que antes disfrutaba, incluyendo el sexo; cambio repentino en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso, pensamientos de muerte o de suicidio, problemas para concentrarse, problemas para conciliar el sueño o exceso de sueño.
Así que, en definitiva, e independientemente de estar en la casa de los famosos o no, esto no es un juego. Se debe detectar y tratar, y como siempre digo, llegar a nuestra meta es tratar de estar el mayor tiempo posible en un estado de felicidad.
Línea de la vida 800 911 2000
C´EST LA VIE!
Podrás leer el artículo anterior de Dina Barrera aquí: CELEBREMOS



